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Ponencia presentada en el Encuentro de Nicaragua

Coalición Internacional para el Acceso a la Tierra

Reforma Agraria ¿Ganadores, perdedores o beneficios compartidos?

Uso de la Tierra y desarrollo económico

Bruce H. Moore
Managua, Nicaragua
30 de noviembre de 2003

Desde la Carta del campesino de 1979, resultado de la Conferencia Mundial sobre Reforma Agraria y Desarrollo Rural de la FAO, hasta la Cumbre Mundial sobre la Alimentación de 1996 y, sobre todo, a partir de la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible de 2002, se ha ido reafirmando de manera periódica que el acceso seguro a la tierra y a los factores productivos conexos es un elemento básico para la reducción de la pobreza, la seguridad alimentaria y el manejo sostenible de los recursos naturales.  El consenso mundial para reactivar el programa agrario no sólo se basa en los esfuerzos de los campesinos y de los agentes del desarrollo, sino que también está respaldado por la investigación empírica y la reducción medible de la pobreza atribuibles a la reforma agraria.

En ausencia de una tenencia segura de la tierra, los pobres de las zonas rurales carecen de incentivos para conservar o invertir en la calidad productiva de la tierra y se enfrentan diariamente al riesgo de ser expulsados, solamente para que los beneficios de su trabajo e inversiones sean expropiados por los terratenientes.  Como es lógico, entonces toman de la tierra lo necesario para satisfacer las necesidades de subsistencia de sus familias y, en su desesperación, a menudo se ven forzados a adoptar medidas desesperadas.  Seguramente yo habría hecho lo mismo de habérseme negado una y otra vez la posibilidad de ganarme la vida y mejorar las oportunidades para mi familia.

Afortunadamente, los responsables de la adopción de decisiones se están dando cuenta de que los resultados de la reforma agraria no sólo benefician a los que carecen de tierras y a los pobres de las zonas rurales, sino que los beneficios repercuten en la economía y en la sociedad en general.  Si bien la justicia social sigue siendo una pieza fundamental de una sociedad estable y una economía vigorosa, la reforma agraria es más que un movimiento para el logro de la justicia social.

  1. Seguridad alimentaria.   En promedio, los pequeños propietarios con acceso a factores productivos producen más alimentos por unidad de tierra que los productores en gran escala o comerciales.  En términos agregados, esto significa más alimentos para alimentar a poblaciones en aumento, hecho fundamental ya que, en la mayoría de los países, la cantidad de tierra productiva es limitada.  Alimentar a las poblaciones actuales y futuras significa sembrar más alimentos en la tierra actualmente bajo cultivo, incluidas las tierras cultivables en barbecho.

  2. Manejo sostenible de los recursos naturales. La agricultura que practican los pequeños productores se adapta bien a la agricultura sostenible que, al no recurrir, o recurrir en menor grado, al uso de productos químicos reduce el riesgo de contaminación de la calidad productiva de los suelos a largo plazo y el riesgo para la salud derivado de la absorción de productos químicos dudosos en la cadena alimentaria.

  3. Sostenibilidad ambiental.   La seguridad en la tenencia de la tierra representa un incentivo para que los pobres de las zonas rurales inviertan en la sostenibilidad a largo plazo de la base de recursos: tierra, agua, bosques, y líneas costeras y los recursos pesqueros conexos.  Este incentivo puede verse, por ejemplo, en las inversiones de repoblación realizadas por los campesinos con la plantación de árboles para recuperar cuencas hidrográficas y tierras desértificadas.

  4. Democracia.   Las sociedades con una distribución de recursos más equitativa gozan de una gestión pública mucho mejor, con diferencia, caracterizada por políticas públicas que se preocupan de las necesidades generales de todos los sectores de la sociedad, la consulta pública y una menor malversación de fondos públicos.  Estas sociedades disfrutan de mejores niveles de paz y seguridad y atraen una mayor inversión extranjera directa. 

  5. Resolución de conflictos.   Los conflictos relacionados con la tierra han sido la causa más común de guerras civiles en el período posterior a la Segunda Guerra Mundial.  Aunque llevar a la práctica la tenencia segura de la tierra en los acuerdos de paz es siempre difícil, también  es cierto que constituye uno de los factores esenciales para alcanzar dichos acuerdos.

Permítanme expresar estos beneficios compartidos de una forma un poco más práctica.

Primero, si bien el fenómeno del crecimiento urbano es complejo, va en aumento por la falta de opciones para ganarse la vida de las comunidades rurales. La escasa atención prestada a las zonas rurales y la pobreza urbana están directamente relacionadas.

Segundo, las inversiones rurales tienen un efecto multiplicador en la economía nacional en general.  En el caso de países con grandes poblaciones rurales, los estudios llevados a cabo por el Instituto Internacional de Investigaciones sobre Políticas confirman que cada dólar invertido en la agricultura genera dos dólares en la economía.  Los efectos en la cadena, desde el productor al consumidor en el hogar, pasando por el elaborador y el vendedor minorista, representan beneficios tanto para las zonas rurales como urbanas.

Tercero, la crisis del agua a menudo se asocia directamente con las tierras rurales degradadas y la deforestación.  El manto acuífero está disminuyendo, en parte como consecuencia de la falta de seguridad en la tenencia de la tierra, lo que afecta al abastecimiento de agua tanto en las zonas urbanas como rurales.

Cuarto, los beneficios ambientales incluyen la captura de los gases que causan el efecto invernadero, un beneficio que no puede tildarse de razonamiento conservacionista inalcanzable.  Esto se consigue cuando la gente sin tierra se siente lo suficientemente segura como para invertir en sus tierras y producir, de esta manera, un beneficio indirecto para la sociedad en su totalidad.

Sin embargo, poderosos intereses creados y líderes políticos que sólo son capaces de pensar en sus propios intereses -y responsabilidades- en función de las próximas elecciones, a menudo niegan la la existencia de esos beneficios.  Las trampas del interés personal y la supervivencia política obstruyen el camino.  Los decenios de 1970 y 1980 en Centroamérica dan fe de las consecuencias que comporta ignorar el tema de la tierra.

Permítanme ir ahora a los factores interconectados que enmarcan los retos de la reforma agraria.  A manera de ecuación matemática yo sugeriría que:

Reforma agraria=  
(Tenencia de la tierra + servicios de apoyo) x participación de la gente

Intereses creados (inercia del gobierno y resistencia de los terratenientes)

Dicho de otro modo, la reforma agraria es el proceso de definir quién tiene el derecho de usar qué tierra, con qué propósitos, bajo cuáles condiciones y por cuánto tiempo.

Para crear el tipo de instituciones actualmente necesarias hay que encontrar nuevas maneras de hacer participar a los múltiples grupos de interés y afrontar relaciones de poder desiguales, ya que los retos agrarios no son tanto problemas técnicos como una cuestión de voluntad política.

La experiencia de la Coalición Internacional para el Acceso a la Tierra puede ofrecer una idea de cómo establecer nuevas formas en que las múltiples partes interesadas trabajen juntas en el marco del programa agrario..La Coalición se creó con el fin de hacer converger los esfuerzos de las partes interesadas para potenciar la capacidad de los pobres de las zonas rurales a través del acceso seguro a los recursos naturales, especialmente la tierra, y fomentar la participación de los hombres y las mujeres pobres del medio rural en la adopción de decisiones y la formulación de políticas conexas en los niveles nacional, regional y mundial.  La Coalición es una alianza de organizaciones de la sociedad  civil, organizaciones intergubernamentales, incluidas el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (la organización que nos alberga), la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, el Programa Mundial de Alimentos, la Comisión Europea, el Banco Mundial y distintos gobiernos.  Algunos de nuestros asociados, desde organizaciones campesinas a organizaciones comunitarias, se encuentran hoy con nosotros, entre otras Fenacoop, Cococh, Codeca y Asocode.

Nuestras múltiples iniciativas contribuyen a abrir espacios de diálogo y a ayudar a nuestros distintos asociados a elaborar políticas más coherentes en materia de tierras .

La Coalición Internacional para el Acceso a la Tierra está lista para trabajar con más empeño en Centroamérica con objeto de ayudar en la búsqueda de formas y medios para desarrollar sistemas más equitativos de distribución de la tierra y facultar a los pobres para que tengan acceso a la tecnología, los créditos, la capacitación y los mercados, de manera que no sólo puedan salir de la pobreza, sino también contribuir al crecimiento económico nacional.

Muchas gracias.
Bruce H. Moore
Director
Coalición Internacional para el Acceso a la Tierra
Secretaría en el FIDA, via del Serafico 107, 00142 Roma (Italia)

 
Secure access to land helps reduce poverty

International Land Coalition

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