Asamblea latinoamericana por los derechos a la tierra

Rony Morales - UVOC
Friday, December 1, 2017

La Asamblea Regional de Miembros de ILC ALC realizada en Recife y el Foro de la Tierra ALC en Caruaru nos han permitido conocer más sobre la problemática del campo, de los sectores rurales y de las organizaciones sociales en Brasil.

Del 25 al 28 de septiembre de 2017, integrantes de las diferentes organizaciones guatemaltecas[1], miembros de la ILC LAC, participaron en la Asamblea Regional y el Foro de la Tierra 2017 de la ILC ALC en Recife, Brasil; junto con 34 otras organizaciones integrantes de esta en América Latina y el Caribe.

Estos movimientos sociales, colectivos, ONG, cooperativas, espacios feministas y redes de miembros de la International Land Coalition (ILC) trabajan de forma unida a través de las organizaciones llamadas Estrategias Nacionales de Involucramiento (ENI), planteando que la problemática agraria y la falta de acceso a la tierra heredada históricamente, que es la mayor causa y génesis de la desigualdad, pobreza y conflictividad social.

En la Asamblea Regional de la ILC ALC realizada en Recife, se trataron diversos temas, tales como:  juventud rural, seguridad y soberanía alimentaria, derechos a la tierra, criminalización de defensores de derechos a la tierra y derecho a la alimentación, creando un ambiente de diálogo, discusión y aprendizaje entre todas las organizaciones miembros en Latinoamérica.

América Latina y el Caribe siguen siendo la región con mayor desigualdad del planeta; una situación que afecta principalmente a las mujeres y jóvenes rurales en su diversidad social, étnica y cultural. La desigualdad social y económica en la región, surge de un sistema económico que privilegia el capital sobre los derechos humanos y sobre la vida de los ecosistemas y es reforzada por la violencia de género producto de un patriarcado hegemónico que limita a mujeres y jóvenes el goce de sus derechos a la tierra y al territorio.

Se reconoce la vida en la tierra tal y como la conocemos depende de que se reconozca a los pueblos indígenas y las comunidades locales como custodios de nuestro planeta. Asegurar estos derechos es el eje central para construir un mundo justo y equitativo desde la salud a la educación, la participación a la paz, el crecimiento a la diversidad cultural. La tierra, el desarrollo rural, los derechos indígenas originarios campesinos, afrodescendientes, deben defenderse.

Las comunidades indígenas, campesinas y afrodescendientes están viviendo presiones de mineros, productores de cultivos ilícitos y madereros ilegales, que las fuerza a desplazarse, dejando sus territorios y sus recursos en manos de estos grupos. Preocupan de manera particular aquellos casos que se dan en territorios de pueblos indígenas en aislamiento, como el que se ha dado en el territorio indígena Vale do Javari en Brasil, donde fueron recientemente asesinados diez indígenas conocidos como “flecheiros”. Asimismo, es preocupante la situación de vulnerabilidad y riesgo en que se encuentra la comunidad Laguna Larga en el municipio de San Andrés, departamento de Petén en Guatemala, que fue obligada a salir de su territorio por un inminente desalojo. Ambos casos son ejemplos críticos de decenas de situaciones que están ocurriendo en toda la región. Por ello demandamos a los Estados cumplir con su obligación de garantizar la vida, la seguridad y la permanencia de los pueblos indígenas y campesinos en sus territorios. Instamos a los Estados al cumplimiento de las medidas cautelares otorgadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en diversos casos en la región.

En algunos países de la región como Guatemala encontramos una evidente crisis de gobernabilidad en donde la corrupción, al autoritarismo, la violencia y el narcotráfico están debilitando las bases del sistema democrático y del Estado de Derecho, e impactando principalmente en aquellas personas que están en mayor condición de pobreza y vulnerabilidad. Por ello, demandamos que, en toda la región, la clase política, las instituciones, las organizaciones y la ciudadanía asuman un compromiso indeclinable con la democracia, la verdad y la justicia, respetando los canales institucionales establecidos y la voluntad popular.

La Asamblea Regional de Miembros de ILC ALC realizada en Recife y el Foro de la Tierra ALC en Caruaru nos han permitido conocer más sobre la problemática del campo, de los sectores rurales y de las organizaciones sociales en Brasil. En ese sentido, apoyamos la lucha y la resistencia de las organizaciones y movimientos sociales en toda su diversidad frente al severo retroceso político con pérdida de derechos que se vive en la actualidad.

 


[1] Unión Verapacense de Organizaciones Campesinas (UVOC), el Comité de Desarrollo Campesino (CODECA), el Comité Campesino del Altiplano (CCDA) y la Coordinación de ONG y Cooperativas (CONGCOOP)