Un camino para acceder a los recursos naturales*

Fundapaz
Friday, November 10, 2017

Casos de acceso a la tierra y al agua que se resolvieron con éxito mediante la utilización de mapeos participativos y el diálogo entre actores, se presentaron en el foro que organizó Fundapaz, miembro de la ILC ALC, conjuntamente con el FIDA. 

La región del Gran Chaco, muchas veces es narrada como una zona desértica, poco se puede imaginar de su diversidad, de su potencial y mucho menos del conocimiento que genera. Sin embargo, hay un andar silencioso de las poblaciones e instituciones que la habitan y trabajan en ella. Un camino que se va recorriendo, en el que se construyen experiencias que permiten atravesar los conflictos que vive la gente en su vida cotidiana y resolverlos de manera pacífica. Muchos de ellos, se encuentran relacionados con temas vitales ligados a la supervivencia y al futuro de las familias.

Dar a conocer algunas de esas experiencias exitosas que se dan en el Chaco trinacional, que fueron resultado de aplicar una metodología de trabajo llamada mapeo participativo y del diálogo entre los actores de un territorio, fue el corazón que impulsó la realización del foro “Acceso de Poblaciones Rurales a la tierra y al Agua “que organizó FUNDAPAZ, miembro de la ILC ALC, junto con el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), organismo de las Naciones Unidas.

En el encuentro, que se hizo a fines de octubre en Buenos Aires, representantes de las organizaciones campesinas e indígenas, ciudadanos y funcionarios compartieron sus vivencias sobre cada uno de los cuatro casos que se presentaron: el acceso a la tierra y al territorio de 72 comunidades indígenas y 462 familias campesinas en los lotes 55 y 14 de Santa Victoria Este, en el Chaco salteño; la creación de la Mesa de Agua en el departamento Rivadavia en Salta; el acceso a los territorios indígenas en el Chaco tarijeño boliviano y la regularización territorial de 21 familias en diálogo con un particular en el paraje km 25 en Garza, Santiago del Estero.

A sus voces se sumaron las de especialistas, técnicos y representantes de organismos internacionales quienes aportaron diferentes miradas sobre las temáticas que cruzaron el encuentro.

 

En el acto de apertura, Cintia Guzmán, representante del FIDA Cono Sur, precisó que “los problemas asociados a la tenencia de tierra limitan el poder de negociación de los pequeños productores con la agroindustria, y generan barreras a la introducción de buenas prácticas agropecuarias, y a la realización de inversiones necesarias para aumentar la producción y preservar los recursos naturales”.

”Lamentablemente -añadió- sólo algunos proyectos incluyen actividades específicas para abordar la temática de la tenencia de tierra. En parte, por la limitada cantidad de recursos disponibles, pero también por la falta de conocimiento de las posibles herramientas a ser utilizadas como oportunidades de solución. Por estos motivos, el FIDA apoya con recursos financieros el desarrollo de productos de conocimiento que puedan ser relevantes para el diálogo de políticas. Este es el caso, del enfoque del mapeo participativo utilizado por FUNDAPAZ como herramienta para fortalecer el acceso de las poblaciones rurales pobres a recursos naturales y productivos, a través del diálogo con múltiples actores involucrados”.

Por su parte, al referirse a las acciones en el Chaco salteño Marina Klemensiewicz, subsecretaria de Hábitat y Desarrollo Humano de la Nación, destacó que uno de los componentes del hábitat “es la resolución de la tenencia de la tierra” y señaló que para resolver estas problemáticas se necesita “un trabajo sistémico y conjunto que nos involucra a todos por mucho tiempo. El mapeo tiene que ser una herramienta clara de gestión si lo entendemos como una matriz de trabajo donde la comunidad plantea sus problemáticas y el Estado hace las inversiones necesarias para darle respuesta. Las comunidades tienen que volver a controlar que eso se realice”.

CAPACITARSE PARA MAPEAR

Antes de comenzar a participar en procesos de mapeos par­ticipativos los pobladores de las diferentes zonas necesitan aprender a utilizar distintas herramientas tecnológicas.

Paola Marozzi, integrante del equipo técnico de FUNDAPAZ y una de las encargadas de realizar los talleres explicó, durante el foro, que el objetivo de la capacitación es que la comuni­dad en general y algunos dirigentes en particular, se convier­tan en “mapeadores” de sus zonas. “Para eso se capacitan en el uso de GPS, en el manejo de cámaras de fotos, la elabo­ración de planillas donde se van a volcar los datos relevados y, finalmente; en la realización de mapas. Luego, esos mapas son utilizados para trabajar de acuerdo a los distintos obje­tivos que tiene cada comunidad”.

“Construir y definir mapas temáticos sobre la existencia o la falta de algún recurso en la zona –agregó–, le permite a la comunidad visibilizar el problema que tiene y, a la vez; es un elemento con el que puede hacer una propuesta. Les sirve para dialogar con otros actores”.

FUNDAPAZ cuenta con un Sistema de Información Geo­gráfica (SIG), una herramienta que permite georreferenciar todos los datos recolectados durante su trayectoria de tra­bajo. Actualmente el sistema tiene más de 9.000 puntos geo referenciados del Chaco Trinacional (Argentina-Bolivia-Para­guay). El proceso de mapeo mediante el SIG involucra a las comunidades indígenas y a los pequeños productores cam­pesinos. Ellos intervienen tanto en la idea original de lo que se quiere hacer, como en la toma de datos, el procesamiento y la obtención de resultados. Así, las organizaciones logran un uso integral del SIG.

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* Extracto de artículo “Un camino para acceder a los recursos naturales” publicado en Puente, Boletín Periódico N. º 96, Tercer Cuatrimestre de 2017
Fuentes y fotos: Fundapaz