Las mujeres rurales en Guatemala

Los Informes/País sobre la situación de las mujeres rurales, aportan datos fundamentales para tener en cuenta en cualquier tipo iniciativa que implique a las mujeres rurales, a la vez que proponen recomendaciones puntuales para la garantía de sus derechos. Los Informes son una propuesta de la Iniciativa Basada en Compromisos  “Mujer Rural y Derecho a la Tierra” de la Coalición Internacional para el Acceso a la Tierra (ILC).

Guatemala es un país donde el 51,5 % de la población son mujeres y el nivel de machismo, racismo y discriminación es uno de los más altos de la región. En este país, hasta la fecha, ser mujer y, aún más, ser mujer rural, es una carga que implica desprecio, discriminación, pobreza, analfabetismo, entre otras. Desde la familia, la comunidad y la sociedad en general, día a día, y de mujer en mujer, se vive y se convive con esa cruel realidad.

Las mujeres rurales son excluidas desde temprana edad de la escolaridad, porque son ellas quienes se dedican al trabajo de la casa y acompañan al papá o a los hermanos en los trabajos para culminar las tareas diarias en la finca. Esta situación genera una dinámica de trabajo invisibilizado, porque, a pesar de que ellas trabajan todos los días en las fincas o en los monocultivos, nunca reciben una paga salarial por su labor. Las mujeres adultas que son trabajadoras titulares, generalmente porque son madres solteras o viudas también, además de sacrificar a sus hijos por las exigencias del mundo laboral, son víctimas de todo tipo de violaciones: reciben salarios inferiores a los de los hombres, no gozan de ninguna manera de los derechos a la maternidad y mucho menos tienen derecho a la sindicalización.