Tierra para Nosotras

Propuestas políticas de las mujeres rurales centroamericanas para el acceso a la tierra

Las mujeres rurales centroamericanas producen más de la mitad de los alimentos que se consumen en la región, se ocupan de tareas clave en las explotaciones familiares y atesoran un conocimiento tradicional sobre cómo producir de forma sostenible o conservar las
semillas nativas. A lo largo de su interminable jornada de trabajo ellas atienden los huertos familiares, alimentan a los animales, siembran, cosechan y procesan el maíz, recogen la leña, buscan el agua, cuidan de los niños y mayores, participan en comités vecinales y a menudo complementan los ingresos familiares con distintos trabajos fuera del hogar. Pese a estas múltiples responsabilidades, su papel como productoras no es reconocido y su aporte económico no queda registrado en las cuentas nacionales. Relegadas a la esfera
doméstica y sometidas a la autoridad patriarcal, escasamente participan en las organizaciones campesinas e indígenas y mucho menos en las decisiones sobre políticas públicas que las afectan directamente.

La desigualdad que afecta a las mujeres rurales centroamericanas se enmarca dentro de un problema global de desigualdad más amplio y que se vive de forma acuciante en América Latina, la región más inequitativa del mundo, donde la riqueza extrema convive con la extrema pobreza. Los procesos democráticos han sido secuestrados por élites que acaparan el poder político y económico, imponiendo reglas del juego favorables a sus intereses a costa de la amplia mayoría de la población y perjudicando a las mujeres de forma desproporcionada (Oxfam 2014). Esto perpetúa los mecanismos de exclusión y generación de pobreza de forma particular en las áreas rurales, donde los intereses del capital predominan sobre aquellos de las poblaciones más vulnerables. En este escenario de desigualdad, las mujeres rurales son las que más pierden.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en todo el mundo las mujeres apenas manejan el 18% de las explotaciones agrícolas, reciben sólo el 10% de los créditos y el 5% de la asistencia técnica (FAO 2010). Pese a que en todos los países se han promulgado leyes que reconocen explícitamente la igualdad de derechos en un sentido amplio entre hombres y mujeres, la brecha sigue ampliándose y en la práctica las mujeres tienen cada vez menos tierra, de peor calidad y con menor seguridad jurídica.

Las barreras que impiden a las mujeres acceder a la tierra son complejas, dependen de cada contexto y responden a una combinación de factores históricos, legales, estructurales y culturales. Con el fin de comprender mejor esta problemática y proponer acciones de
política pública que contribuyan a reducir la brecha de género, la Red Centroamericana de Mujeres Rurales, Indígenas y Campesinas (RECMURIC) ha encargado el presente estudio centrado en El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua en el marco del proyecto Fortaleciendo la Influencia en la Gobernanza sobre Seguridad Alimentaria de las principales redes de pequeños/as productores/as de América Latina.

Los objetivos planteados para el estudio fueron: (1) analizar en profundidad la desigualdad que existe en el derecho de las mujeres al acceso y propiedad de la tierra en Centroamérica (con especial énfasis en mujeres rurales, indígenas y campesinas en Nicaragua, El
Salvador, Honduras y Guatemala); (2) reflejar el porqué de la importancia de que la tierra esté en manos de las mujeres, partiendo de su lucha, experiencia y del trabajo productivo que ellas hacen aportando a la economía y el desarrollo de la región; (3) colocar las  propuestas políticas que existen desde diferentes espacios de la RECMURIC para hacer frente y encontrar soluciones a esta desigualdad y (4) sensibilizar a diferentes públicos externos -políticos, tomadores de decisión, ciudadanía, medios de comunicación- sobre la
problemática identificada.

Para desarrollar la investigación se realizó una revisión de la literatura disponible y se visitaron tres de los cuatro países (a excepción de Honduras) donde se llevaron a cabo grupos focales y entrevistas con las propias mujeres rurales, indígenas y campesinas, las
organizaciones que las representan, centros de estudio, instituciones del gobierno y organismos internacionales de desarrollo (ver el Anexo 3 para la descripción de la metodología empleada).

Este informe comparte los resultados del análisis y las propuestas de las organizaciones de mujeres centroamericanas para cerrar la brecha de género en el acceso a la tierra. La primera sección argumenta por qué es importante ampliar el acceso de las mujeres a la tierra y a la propiedad, su relación con otros derechos fundamentales y su impacto sobre aspectos clave como la soberanía y seguridad alimentaria y el desarrollo económico local. La segunda sección expone los problemas comunes que enfrentan las mujeres para acceder a la tierra en la región centroamericana; no sólo las barreras impuestas por instituciones formales (leyes, etc.), sino también las derivadas de normas y prácticas informales, condicionadas por una visión patriarcal. La tercera sección realiza un análisis diferenciado para cada uno de los países estudiados que permita entender los distintos contextos y dinámicas con sus particularidades e impactos, incluyendo los marcos legales e institucionales que explican posibles aspectos discriminatorios así como algunas medidas de política pública que reconocen o promueven la equidad de género. Por último, la cuarta sección plantea las principales conclusiones del estudio y el conjunto de medidas de política pública que proponen las organizaciones nacionales y la RECMURIC con el fin de mejorar de manera efectiva la igualdad entre mujeres y hombres en cuanto al derecho a la tierra.