Aprendizajes de la Pasantía para Jóvenes 2015 de la ILC- ALC en la región del Altiplano y Valles - Bolivia

Daniela Savid (Plurales - Redes Chaco), Elizabeth Pflucker (SER), Pedro José De La Rosa (CDS) y Vilma Chanta (FUNDE)
Monday, August 3, 2015

Como parte del proceso de interaprendizaje y construcción de conocimiento colectivo que impulsa la International Land Coalition – América Latina y el Caribe (ILC – ALC) en torno a la gobernanza de la tierra centrada en las personas, se realizó entre el 14 y el 28 de junio el Programa de Pasantía 2015 en Bolivia, donde nos encontramos ocho jóvenes representantes de organizaciones miembro de la ILC de siete países: Argentina, Colombia, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Nicaragua y Perú. La pasantía buscó incrementar los conocimientos de los y las jóvenes profesionales sobre la ILC y sus miembros, así como establecer las bases para la conformación de una red de jóvenes profesionales miembros de la coalición comprometidos con el trabajo en torno al tema tierra.[1]

La pasantía fue realizada en Fundación TIERRA, organización que cuentan con 24 años de experiencia en desarrollo rural sostenible de las poblaciones indígenas y campesinas, impulsando el acceso equitativo y el uso sostenible de los recursos naturales, especialmente de la tierra y el territorio; considerando enfoques de género, interculturalidad y de seguridad alimentaria. 

Los y las pasantes nos dividimos en dos grupos de trabajo, cuatro pasantes tuvieron la oportunidad de conocer la experiencia de trabajo de TIERRA en el oriente de Bolivia visitando la Oficina Regional de Santa Cruz; y un segundo grupo que tuvimos la oportunidad de conocer las experiencias de la Oficina Regional del Altiplano y Valles, trabajando en los departamentos de La Paz y Chuquisaca.

Con el fin de acercarnos a los contextos sociales, políticos y culturales campesinos e indígenas, conocimos diferentes experiencias de las comunidades rurales bolivianas. La primera visita que realizamos fue a la comunidad Cayimbaya, ubicada en el municipio de Palca, departamento de La Paz, donde participamos en el inicio del proceso de saneamiento interno de tierras que se realiza en Bolivia. Este proceso se traduce en un instrumento alternativo de conciliación y resolución de conflictos por la tierra que se aplica en las comunidades campesinas, indígenas, originarias y colonias, en base a normas propias plasmadas en sus usos y costumbres. Por tanto con la participación de todos y todas, busca ordenar y registrar las parcelas de las comunidades, establecer límites externos y límites internos familiares y solucionar conflictos con la participación de las autoridades comunales mediante la conciliación de las leyes vigentes y los usos y costumbres, el fundamento legal de este procesos está en la Ley del Instituto Nacional de Reforma Agraria INRA artículo 351[2]. El saneamiento interno de tierras es un proceso sistemático y participativo, social, político e institucional que integra tres etapas al interior de cada comunidad: Organización, Trabajo de Campo y Evaluación.[3] Como parte de la etapa de Organización del saneamiento constatamos que existen diferentes posturas sobre cómo debe ser el proceso de saneamiento al interior de la comunidad, llamándonos la atención la perspectiva de un grupo de jóvenes que defendían el saneamiento de manera colectiva por los beneficios que conlleva el uso de la tierra de acuerdo a los usos y costumbres, ante posturas que planteaban una titulación individual. También observamos los encuentros y desencuentros de argumentos e intereses que existen y empezamos a reconocer los debates actuales al interior de las mismas comunidades altiplánicas.

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Nuestra siguiente visita de campo estuvo dirigida a conocer la segunda etapa del proceso de saneamiento -el Trabajo de Campo- en la comunidad Cutusuma (municipio de Batallas), donde participamos en el reconocimiento de los linderos externos, realizando la identificación y georeferenciación de los  mojones[4] a través del uso de GPS[5],  base para el trazado de mapas satelitales con los límites de la comunidad. Este proceso se realiza de manera conjunta con comunarios y comunarias, con previo acuerdo y coordinaciones con las comunidades colindantes, procurando el acuerdo y resolución de conflictos a través del diálogo y negociación entre los diferentes actores en el establecimiento de cada punto. Si bien es cierto que tanto hombres como mujeres participan en la actividad de demarcación de límites comunitarios, vimos que es importante la inclusión de mujeres en la toma de decisiones finales, ya que estas son tomadas mayormente por los hombres. Por otro lado, constatamos la importancia de acercar las tecnologías -como los GPS- a los integrantes de la comunidad (principalmente jóvenes), y de involucrarlos en el proceso de reconocimiento territorial de sus comunidades.

En la víspera del año nuevo Aymara, estuvimos en la comunidad Chambi Taraco (región Tiwanaku), en donde pudimos ver de cerca la dinámica de una comunidad originaria del Altiplano. Los comunarios y las comunarias tuvieron la apertura de compartirnos diversos aspectos –individuales y colectivos– de la vida en la comunidad: preocupaciones e intereses  que pueden presentarse al momento de definir cómo se organizan los territorios comunales, la poca diversificación de las actividades agrícolas, la ausencia de jóvenes en la comunidad, así como las  expectativas por la construcción de un sistema de riego por parte del  gobierno central.  Conocimos cómo se organizan las comunidades para la gestión de sus territorios tras el saneamiento interno y aprendimos que luego de este proceso se realiza la identificación de los recursos naturales existentes en la comunidad a través de mapas parlantes elaborados de forma participativa con la comunidad, donde también se muestra el uso que se le da a dichos recursos. Este proceso fortalece la organización comunitaria, el conocimiento de los territorios como base de la gestión y planificación del territorio, así como la toma de decisiones comunitarias.

Una característica importante de esta comunidad es la participación en espacios de incidencia como son los Concejos Municipales, en donde integrantes de la comunidad obtuvieron dos plazas de concejales y una de concejala en las pasadas elecciones. Durante la visita también aprendimos sobre los derechos y los deberes de los comunarios y comunarias, basados en el chacha-warmi, principio de complementariedad de hombres y mujeres en la cosmovisión andina, en donde tanto hombres como mujeres acceden y son parte del gobierno comunal.

Como actividad complementaria viajamos a Sucre, capital constitucional de Bolivia,  donde compartimos unos días con el equipo de la Oficina Regional Valle de TIERRA, visitamos la comunidad quechua de Redención Pampa en Mojocoya y participamos de un taller de seguridad alimentaria y el rol de la agricultura familiar. En este taller participaron el alcalde y otras autoridades distritales, integrantes de cooperativas y líderes comunales,  quienes destacaron que para garantizar la seguridad alimentaria, no basta sólo con otorgar tierra y que es necesario también acceder a tecnologías, capacitación y políticas públicas claras para el sector.  También se compartieron las conclusiones de la Cumbre Agropecuaria “Sembrando Bolivia” celebrada el 21 y 22 de abril en Santa Cruz[6] con el objetivo de relanzar  el sector agropecuario del país para expandir la frontera agrícola de tres a trece millones de hectáreas hasta el 2015. Observamos que muchos miembros de la comunidad tenían una mirada crítica de las conclusiones del evento, ya que eran percibidas como conclusiones del oriente, es decir, de los grupos de poder y no representativas de los sectores indígenas y campesinos.

El trabajo de campo de la pasantía fue complementado con espacios de diálogo e intercambios entre las y los pasantes con los equipos de las oficinas regionales de TIERRA, en donde se compartieron  instrumentos metodológicos que apoyan el  diseño y realización de investigaciones orientadas a la acción participativa,  así como a la revisión y modificación de forma participativa de los estatutos comunales. De otro lado, los pasantes compartimos nuestras diferentes experiencias en metodología de investigación y colaboramos en el diseño metodológico de una investigación que lleva a cabo TIERRA sobre los derechos de propiedad de la tierra de mujeres del Altiplano , apoyando en la  revisión y selección bibliográfica.

Las lecciones aprendidas de esta experiencia son diversas, entre ellas podemos mencionar: a) el  aprendizaje fruto del intercambio entre  pasantes  ; b) la importancia de trabajar no sólo en la tenencia de la tierra, sino también en su uso, gestión y control; c) la gestión comunal territorial  de los recursos naturales como una estrategia que garantiza la permanencia de las comunidades en sus territorio; d) la delimitación de linderos comunales como una herramienta de prevención y resolución apropiada de conflictos; y e) la revaloración de los aportes y roles de las mujeres indígenas campesinas para las dinámicas comunales, más aún en contexto actuales donde hablamos de una feminización de la vida rural ante las migraciones (temporales) de hombres y jóvenes.

Tras los conversatorios organizados por Fundación TIERRA y las actividades de evaluación podemos decir que  la pasantía  ha generado  -tanto a nivel personal como en nuestras organizaciones-  un espacio de reflexión de nuestros trabajos cotidianos y una oportunidad para problematizar las visiones sobre el desarrollo local, nacional y regional.  Todo ello, considerando las perspectivas que ofrecen nuestras diferentes experiencias profesionales y las realidades de nuestros países de origen y los contextos visitados. Tras la experiencia, uno de los desafíos es proponer soluciones innovadoras a los complejos problemas alrededor de la problemática de la tierra y pensar nuevas formas para la articulación de esfuerzos y la generación de espacios de construcción colectiva de conocimiento en torno a la gobernanza de la tierra.

Finalmente, agradecemos a la ILC – ALC  y a Fundación TIERRA por la oportunidad de participar en este rico proceso, y esperamos impulsar a futuro un espacio de articulación de jóvenes que trabajan el tema tierra al interior de la red ILC en la región.

Sitio web de la Pasantía para  Jóvenes 2015 con toda la información.

 


[1]http://www.landcoalition.org/en/regions/latin-america-caribbean/programa-de-pasantias-para-jovenes-ilc-alc-2015

[2] Fundación TIERRA, Regional Altiplano. “¿Qué es el Saneamiento de Tierra?”. La Paz, Bolivia. Diciembre 2007. Página 4.

[3] Sanjinez, Esteban. “Saneamiento Interno en Nuestras Comunidades”. Fundación TIERRA. La Paz, Bolivia. Marzo 200’5. Página 9.

[4] Señales de piedra u otros materiales que indican el límite externo de la comunidad.

[5] Global Positioning System (GPS

[6]http://www.ftierra.org/index.php/transformaciones-agrarias-y-rurales/558-los-acuerdos-de-la-cumbre-agropecuaria-se-convierten-en-tres-decretos-y-seis-proyectos-de-ley