Aprender de la ENI Guatemala Buenas prácticas de una plataforma de múltiples actores

La Estrategia para la Gobernanza Territorial Incluyente y Sostenible para la Seguridad Alimentaria en Guatemala (Estrategia Nacional de Involucramiento - ENI) se promueve en un contexto complejo, caracterizado por una fuerte conflictividad agraria y criminalización de las y los defensores de DD.HH. vinculados a la tierra y los territorios.  A pesar de las dificultades, la ENI Guatemala ha logrado importantes avances con el objetivo de contribuir al acceso seguro y equitativo de la tierra para las poblaciones campesinas e indígenas del país y aportar al desarrollo rural desde su lanzamiento en el 2013.

Se ha fortalecido gracias a la conformación del Frente Indígena Campesino, una alianza que reúne a diversas organizaciones de base y que facilita la interlocución con la institucionalidad agraria para buscar soluciones al limitado acceso a la tierra de las poblaciones campesinas e indígenas, el acaparamiento de tierras y los conflictos agrarios. La Estrategia Nacional impulsó exitosamente una línea de trabajo de asesorías y acompañamiento en denuncias por violanciones de derechos a la tierra y otros DD.HH., logrando capacitar también a cientos de líderes comunitarios (404 en 2018) en la defensa de sus derechos. También estableció acuerdos de cooperación clave, como el convenio con la Secretaría de Asuntos Agrarios (SAA) para el diálogo en torno a la resolución de los conflictos y la política agraria.

Asimismo, se han elaborado importantes propuestas para instituciones públicas, como la presentada al Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA) para el impulso de la agricultura familiar, realizando también un sostenido trabajo de monitoreo al presupuesto de este ente rector. Otra de las apuestas ha sido una línea de investigaciones para una incidencia basada en evidencias y estimular el debate con múltiples actores sobre temas críticos como el desempleo agrícola, así como un uso estratégico de la comunicación a través de campañas radiales comunitarias, foros públicos y redes sociales.

Este estudio de caso también forma parte de la base de datos de buenas prácticas de la ILC. Aprende, comparte  e inspírate