Observatorio Venezolano de Tierras, Ambiente y Pobreza Rural

Boletín N° 13 – enero de 2016

El decreto de emergencia económica emanado de la Presidencia de la República, rechazado por la Asamblea
Nacional, es una muestra inocultable de la enorme crisis por la que atraviesa la nación. Los actores políticos que
tienen la responsabilidad de enfrentar esta gravísima situación deben deponer las posturas extremas y abocarse
a un dialogo serio, responsable y abierto al conjunto de la sociedad, que permita buscar salidas y alternativas
para dar respuestas concretas a la población.

El país durante años ha sido sometido a un intenso proceso de desinstitucionalización y de desmantelamiento
del aparato productivo que nos ha conducido a niveles nunca vistos de desabastecimiento de bienes terminados
e insumos de todo tipo. Lo más delicado de esta crisis es la escasez de medicinas y de alimentos; respecto a esto
último se impone repensar las políticas públicas para impulsar una agricultura que tenga capacidad para
abastecer en mayor proporción, el mercado interno en los principales rubros estratégicos para la alimentación
del pueblo: cereales, leguminosas, carne, leche, hortalizas y frutales.

Sin embargo, en la discusión de la agenda pública pareciera que para algunos factores prevalecen más los temas
políticos e ideológicos en desmedro de los enormes problemas que afectan al país. Tal parece que la apuesta es
seguir cavando hondo para hundir al país en la miseria. Desde este espacio hacemos un llamado a los decisores
públicos y a los factores de oposición a construir un gran acuerdo nacional para evitar una catástrofe social

Author: 
Acción Campesina
Year: 
2016