La conversación global en curso para definir la Agenda de Desarrollo Sostenible Post-2015 es una oportunidad histórica para terminar con la pobreza y mejorar los medios de vida de las mujeres y los hombres más pobres y marginados del mundo.
Los gobiernos ya han formulado recomendaciones contundentes a través del documento final de julio de 2014 del Grupo de Trabajo Abierto de las Naciones Unidas (OWG).
Como organizaciones que trabajan en la seguridad alimentaria, la gestión de los recursos naturales y la erradicación de la pobreza, les recomendamos encarecidamente que mantengan el perfil de la tierra y los recursos naturales en el documento que se aprobará en septiembre de 2015. Derechos a la tierra seguros y equitativos, especialmente para quienes viven en la pobreza y el uso y la gestión de ecosistemas son un elemento esencial de una Agenda que tiene la ambición de centrarse en las personas y en el planeta.
Recordamos el consenso internacional que los gobiernos ya han alcanzado sobre este tema, en particular con las Directrices voluntarias sobre gobernanza responsable de la tenencia de la tierra, la pesca y los bosques de 2012, acordadas por 193 países. Aceptamos y nos guiamos por el principio de no dejar a nadie atrás, como subrayó recientemente el informe del Secretario General de la ONU "El camino hacia la dignidad para 2030".