A pocas semanas de la COP17 de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (UNCCD, por sus siglas en inglés), se han agregado 85 millones de hectáreas de tierras de comunidades pastorales de Mongolia a LandMark, la única plataforma global y de acceso abierto del mundo dedicada a cartografiar las tierras de los pueblos indígenas y las comunidades.
Este nuevo conjunto de datos representa a 296 organizaciones comunitarias y 1.571 grupos de usuarios de pastizales, lo que le ha dado más visibilidad que nunca a uno de los paisajes pastorales más grandes del mundo.
LandMark, una iniciativa organizada conjuntamente por el Instituto de Recursos Mundiales y la Coalición Internacional de la Tierra, se basa en una idea sencilla: cuando las tierras comunitarias son visibles, están en mejores condiciones de ser reconocidas en las decisiones que determinan su futuro. Mongolia es un claro ejemplo de ese principio en acción.
Durante generaciones, las comunidades pastorales de Mongolia han cuidado vastos pastizales que almacenan carbono, sostienen la biodiversidad, restauran tierras degradadas y sustentan los medios de vida en todo el país. Sin embargo, quienes administran estos paisajes a menudo han estado subrepresentados en los datos espaciales globales.
Al incorporar estos territorios a LandMark, su gestión se vuelve más visible en los debates globales sobre derechos sobre la tierra, biodiversidad, resiliencia climática y gobernanza sostenible de la tierra.
Este hito fue posible gracias a la generosidad de The Nature Conservancy, que compartió una gran cantidad de datos de campo, y a la colaboración de la Asociación de Usuarios Pastorales de Mongolia, que aportó capas de datos adicionales.
A medida que marcos globales, como la UNCCD y el Marco Global de Biodiversidad de Kunming-Montreal, exigen cada vez más datos desglosados por tenencia, iniciativas como esta ayudan a garantizar que las comunidades pastorales sean visibles, reconocidas e incluidas.