Iniciativa Regional de Agricultura Familiar

Por el reconocimiento del aporte vital de la agricultura familiar, campesina y étnico-comunitaria

A pesar del papel central y estratégico de la agricultura familiar para el desarrollo sostenible y la seguridad alimentaria, enfrenta desafíos como la falta de acceso a tierras, recursos financieros limitados, escasa tecnificación y vulnerabilidad ante la crisis climática.

CONTEXTO

América Latina es una región sumida en una profunda inseguridad alimentaria y con preocupantes niveles de malnutrición: cuatro de cada 10 habitantes de la región viven con inseguridad alimentaria, es decir, carecen de acceso regular a suficientes alimentos (FAO, 2021). La expansion de la agroindustria y los monocultivos -que priorizan la exportación de soja y cereales para alimentar ganado- avanzan sobre el territorio, marginando a la agricultura familiar. En los últimos años se han dado una serie de retrocesos tales como reducciones presupuestales y disolución de instituciones clave para el impulso de este sector, pese a ser un pilar fundamental de la seguridad alimentaria y el desarrollo rural en la región. Al mismo tiempo, la agricultura familiar es la principal fuente de trabajo agrícola y rural: emplea a cerca de 60 millones de personas, y ocho de cada diez explotaciones agrícolas son gestionadas a nivel familiar. Además, al llevar adelante actividades agrícolas diversificadas, la agricultura familiar contribuye a garantizar la sostenibilidad del medio ambiente y la conservación de la biodiversidad.

SERIE: SITUACIÓN DE LA AGRICULTURA FAMILIAR, CAMPESINA E INDÍGENA

ACCEDE AQUÍ

25

organizaciones

11

países

2

prácticas cambiadas

NUESTRO TRABAJO

La Iniciativa Regional de Agricultura Familiar trabaja para lograr la implementación de políticas públicas que atiendan las necesidades de las y los agricultores familiares de la región a través de la puesta en marcha de Planes Nacionales y Regionales -en el marco del Decenio de la Agricultura Familiar de las Naciones Unidas-, de la implementación de marcos legales específicos con enfoque de género y generacional, y del fortalecimiento de la institucionalidad para garantizar el cumplimiento de los compromisos.

Para lograrlo, lleva adelante acciones de fortalecimiento de capacidades y del accionar político de las organizaciones de la agricultura familiar. Para una incidencia basada en evidencias, la iniciativa regional produce información y da seguimiento a la elaboración e implementación de políticas públicas. Además, promueve alianzas entre organizaciones de diversos sectores y favorece el diálogo con actores influyentes a nivel regional y nacional.


La plataforma contribuyó a impulsar leyes que promueven la participación de la agricultura familiar, campesina y comunitaria en los mercados de compras públicas de alimentos (Ley 2046 en Colombia y Ley 31071 en Perú).

En Guatemala impulsó la asignación de presupuesto para programas de fortalecimiento de la agricultura familiar, y en Ecuador logró la reactivación de la Mesa Técnica de agricultura familiar, así como el establecimiento del Plan de acción para el Decenio AF.

Debemos aunar esfuerzos para lograr los cambios que se necesitan para fortalecer la agricultura familiar. Juntos y juntas podemos incidir para que los Estados y los entes multilaterales promuevan políticas y programas favorables a este sector

Liliana Vargas, punto focal Iniciativa Regional Agricultura Familiar